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Expensas mal liquidadas
Una liquidación tiene tres partes que se pueden revisar sin ser contador: qué se gastó, cómo se repartió y qué te cobraron a vos. Casi todos los errores están en la segunda.
Cómo se lee una liquidación
1
Gastos del mes
Sueldo y cargas del encargado, servicios, mantenimiento, honorarios del administrador, fondo de reserva. Cada renglón tiene que tener un comprobante, y podés pedirlo.
2
Prorrateo
El total se divide según el porcentaje de cada unidad, que está en el reglamento. No por metros que mida el administrador ni por cuánta gente vive.
3
Tu cuenta
Lo que te toca, lo que pagaste y lo que figura como deuda. Acá aparecen intereses y gastos de cobranza.
Un ejemplo con números
| Gasto común del mes | $2.840.000 |
|---|---|
| Tu porcentaje según el reglamento | 3,25 % |
| Lo que te corresponde | $92.300 |
| Lo que figura en tu liquidación | $104.500 |
| Diferencia por mes | $12.200 |
En un año son $146.400. Una diferencia así suele venir de un porcentaje mal cargado en el sistema del administrador, no de mala fe, y se corrige con una nota. Pero si nadie la pide, se repite todos los meses.
Qué hacer, en este orden
- Juntá las últimas 6 liquidaciones y el reglamento. Si no tenés el reglamento, pedíselo al administrador por escrito.
- Pedí los comprobantes. El administrador tiene que rendir cuentas documentadas (artículo 2067 del Código Civil y Comercial). Una nota formal alcanza.
- Si no responden o el error sigue, carta documento con el detalle de lo que reclamás.
- Recién después, mediación o juicio, con presupuesto escrito.
No dejes de pagar. Se paga y se reclama la diferencia.
El artículo 2049 dice que no te liberás de las expensas por estar en desacuerdo ni por no usar las partes comunes, y el certificado de deuda que emite el consorcio es título ejecutivo (artículo 2048). Dejar de pagar le da al consorcio una vía rápida para cobrarte, con intereses, aunque tu reclamo sea correcto.
